miércoles, 8 de febrero de 2012

¿A qué me sabe?

Sabe como a tiempo añejado
con unas cuantas miradas.
A gotas de ron,
y a otras de sangre.

Sabe a cubitos de deseo,
con cucharadas de realidad
y pizcas de aceptación.
A miles de palabras,
dichas en susurro.
A encanto.
A no suficientes noches
y muchas menos mañanas.
A crudo.



Sabe como a una pizca de suerte.
Como a improvisación.
Como a arrebato.
Como a cercanía.

Sabe como a mermelada.
Como a sirope.
Como a panquecas
y a pie de limón.

Sabe a verdad,
con cero suposición.

¡Ah! Y tiene, también, un gustico a sudor.

1 comentario:

Popular Posts

Seguidores