viernes, 3 de agosto de 2012

Armonía y adrenalina fueron las protagonistas en la celebración de los 445 años

Dentro de las celebraciones del cumpleaños 445 de Caracas, desde la mañana del domingo tanto jóvenes como niños y adultos mayores pudieron disfrutar en armonía de una mezcla de géneros venezolanos e internacionales en la Plaza Diego Ibarra

Al comienzo de la tarde del domingo, confirma Sofiel Martínez, ya se podía observar la llegada de personas a la actividad gratuita denominada Caracas Pop Rock-Distrito Capital. Como parte de la seguridad del evento, Martínez presenció el retraso del concierto debido a fallas en el sonido. Finalmente, grupos locales de distintos ramas musicales dieron inicio al último evento programado para la “Fiesta de la Convivencia”.

Forever y Lasso, fueron los artistas que acompañaron la llegada de la noche. A medida que cayó el sol, la multitud creció y con ella los ánimos para esperar a los deseados de la noche: Los Cafres. A pesar de la expectativa, Ender Castro reconoce: “Me parece un buen ambiente para venir a compartir con los familiares o bien sea con los amigos”. Igualmente, Cecilia Montaño defiende la iniciativa, pues “así los jóvenes salimos de muchas cosas como la delincuencia y las drogas”.

Aficionados del Caracas Futbol Club hicieron notar su llegada luego del encuentro Caracas – Málaga horas antes, el cual culminó en empate. Por lo que con júbilo y camisas del equipo rojo rellenaron los pocos espacios que quedaban en la Diego Ibarra. Al mismo tiempo, Malanga hacía su presentación logrando complacer a María Alfonso, una de los miles espectadores. “Yo vine por Malanga y ya soy feliz”.

Entrada la noche, la producción del concierto hizo su aparición. Con un pulcro espectáculo de luces y un animador habitual, se logró mantener al público en vilo de los próximos artistas. Mata Rica y los panameños Los Rabanes colmaron el ambiente de energía. Emilio Regueira, vocalista de Los Rabanes, entretuvo particularmente con chistes venezolanos y con canciones versionadas alabando la marihuana.

Los Cafres, banda argentina activa desde hace más de 20 años, logró mantener imperturbable a una audiencia conformada por jóvenes y adultos que han seguido sus éxitos por décadas. Alrededor de la medianoche, experimentaron una descarga de adrenalina y acompañaron los coros de “Casi que me pierdo”, “Aire”, “Hace falta”, “Lucido”, entre otros. Durante un par de canciones, como regalo para los caraqueños, Guillermo Bonetto usó una camisa del CFC, llevando a todos al punto de ebullición.

Billy González Villegas, Director de operaciones por parte de la Alcaldía de Caracas aplaudió el buen comportamiento de todos los asistentes. Asimismo, concedió la buena acción de la seguridad a la Policía Nacional, cuerpo que rodeó el lugar con cientos de funcionarios y unidades ambulatorias. González es también testigo de la recuperación de la Plaza Diego Ibarra y de la cantidad de eventos que se hacen allí actualmente.

“Es bueno venir para acá y compartir esta cultura con todo el mundo”, celebra Ender Castro. De la misma manera, los presentes en el concierto apoyaron el encuentro como parte del festejo aniversario de Caracas. Efectivamente, no solo asistieron a las actividades del domingo sino que fueron participes de otro número de actividades desarrolladas en la capital.

Audio de Entrevistas

martes, 31 de julio de 2012

Miradas de metro

Las puertas del andén se cierran,
dos chicas, dos chicos,
ninguno se conoce,
y todos sabemos lo que estamos buscando:
"Devuélveme la mirada".

Ella lo mira fijamente,
Él no la ve. Ella voltea.
Otro él la mira, Ella no lo ve.
Él me mira, yo no lo veo.
Yo veo a Otro él.
Otro él escucha música, usa jeans y camisa negra.
Él usa jeans negros y camisa roja.
Ella, camisa gris y capri, no deja de verlo a Él.
"Solo mírame, un segundo, solo mírame"

We are in a city where chaos and disaster is all over.
Once in a while everyone asks for a look.
Just a look.
"Tell me that I'm not the only one here,
thinking about company and understanding".

What are we waiting for?
Every minute the train goes a little further,
people is getting in our way.
They don't let us look at each other.
They become walls.
They block us.
Suddenly, we are blind.
"Get out. Please, get out".

One is out.
He didn't look.
He didn't look.
He's part of a system...
System? What system? is it a system?
No, is not.
We are not gonna believe that.
"Just turn around, look at me".

She is looking at me.
We looked.
She looked at me,
One second,
and I saw all the sadness on her eyes.
Is she looking what I'm looking for?
Another opportunity,
a second chance.
For what?
What does it mean?

This is my stop.
Other he is coming down too.
Would I look at him?
Would he look at me?
Would we...?


The doors are opened.

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿A qué me sabe?

Sabe como a tiempo añejado
con unas cuantas miradas.
A gotas de ron,
y a otras de sangre.

Sabe a cubitos de deseo,
con cucharadas de realidad
y pizcas de aceptación.
A miles de palabras,
dichas en susurro.
A encanto.
A no suficientes noches
y muchas menos mañanas.
A crudo.



Sabe como a una pizca de suerte.
Como a improvisación.
Como a arrebato.
Como a cercanía.

Sabe como a mermelada.
Como a sirope.
Como a panquecas
y a pie de limón.

Sabe a verdad,
con cero suposición.

¡Ah! Y tiene, también, un gustico a sudor.

Posdata

Un artículo del maravilloso y antepasado semanario Urbe.
Derechos de autor y aplausos de pie para Gabriel Torrelles, venezolano, caraqueño.

Quién sabe y si lo escribió en la tranquilidad de Altamira.

"Debería por fin usar esto para decir todas las cosas que sé que no te he dicho. Ya sabes, todo eso que tengo guardado en el gabinete de las frases que me averguenzan: las que no te dije por esperar a que tu las dijeras antes, las que ya no significan lo mismo porque no se dijeron en su momento, las que nunca dejarán de ser inoportunas y esas que son tan perfectas como para no malgastarlas cuando sabes que siempre habrá un momento muchísimo mejor para decirlas.

Supongo que el tanteo matemático de esas últimas frases de las que te hablo, las perfectas, es lo que anda detrás de los silencios.

A veces te veo hacer algo que me gusta verte hacer. Algo sencillo, rutinario, algo que haces bonito. Podría acercarme y decirte cuánto me gusta que lo hagas, pero la verdad es que prefiero no hacerlo. Tengo mis razones. Es que desde este futuro en el que estamos, durante estos días tan extraños en los que todo es cuestión de exhibirse, juzgar, y dejarse juzgar, como que de repente ya no tiene mucho sentido decir algo que te han dicho tanto, tantas veces, tantas personas equivocadas.

No sé. Quizás es desde mi perspectiva, los silencios son la única manera posible de reivindicar la verdad en estos tiempos cuando la mentira es tan automática, impune e irrflexiva.

A lo mejor te estoy dando la idea equivocada. Entiendo que tal vez lo que parece es que soy distante, excesivamente reservado, e intolerablemente egoista. Pero no se trata de eso. Es que las frases perfectas necesitan de un momento preciso y los momentos precisos no siempre están cuando uno quiere que estén. Eso es. Y también es que le ido cogiendo el gusto a los silencios, a lo que hace en nosotros esperar por la iluminación justa y el soundtrack correcto para rodas esa escena que marque un precedente en la configuración universal de los finales felices.

O algo así.

Es una ciencia exacta. Todo, absolutamente todo es eventual. Incluso las verdades. Debería por fin usar esto para decir todas las cosas que sé que no te he dicho, pero no lo haré todavia. Aunque algo me hace creer que tal vez eso es justamente lo que estoy haciendo."

Cultura, pasión, belleza.

Mi ciudad predilecta es París. Amo su música, su paisaje, su cultura, su aura, su gente. Amo todo de París. Lo irónico es que nunca he ido. Vivo en Caracas. Detesto el caos, los carros, los motorizados, el metro, los huecos, la ignorancia. Lo irónico es que he vivido aquí toda mi vida y no he salido del país ni una sola vez en mis 19 años. 


Este blog es un proyecto. Es mi proyecto de vida. 


Me dedicaré a conocer lo bueno de esta ciudad, porque sí, sí hay cosas buenas en esta ciudad. Esta será una proyección de los lugares dignos de visitar, más el teatro caraqueño que también es admirable y la historia de cada uno de ellos, que no la sabía antes de abrir este espacio. Y créanme, ustedes tampoco la saben. 


Bienvenidos al nuevo punto de vista de Caracas. Imagínense que se están poniendo unos lentes con aumento y que han vivido acá ciegos. Sin poder apreciar la belleza de la historia, los monumentos y las calles citadinas.
Bienvenidos a la París de Caracas.
So, enjoy. 


Actualizando:
Sí, enjoy.
Llegué a un punto clave. Quise conocer Caracas desde un punto de vista más analítico, profundo y bueno, intenso. Me di cuenta que tenemos tanto en común. No solo nosotras (ella y yo) sino todas las mujeres que se montan en el metro a las 6:30 de la mañana en tacones, maquilladas y con dolor de vientre, son como Caracas. Caótica, desastrosa, sin planificación alguna. Y aún así, la ciudad sobrevive, resiste la cantidad de cosas que pasan en estas calles. Los hombres, las peleas, los choques, el tráfico.


Y nos seguimos parando al día siguiente con una sonrisa y con el sol en el horizonte. Caracas es bipolar, nosotras somos bipolares. De repente amamos a alguien. Sin avisos, comienza a llover. Ya no amamos a alguien. 


Chamo, por eso es que aunque odiemos vivir aquí, amamos vivir aquí. Apocalíptica y todo, no la cambiamos por nada. 

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